jueves 19 de enero de 2012

2.100 millones más de lo previsto

España triunfa en los mercados: coloca más barato 6.600 millones
El respaldo de la demanda, y del contexto, ha desinflado de nuevo el coste de emisión: del 6,97% al 5,40% en el diez años
Economía| 19/01/2012

Madrid (Redacción).- España sigue ganando atractivo en los mercados. En la colocación de deuda pública de hoy, el Tesoro español ha logrado adjudicar de forma más barata un total de 6.600 millones de euros. La fortaleza de la demanda ha disparado el importe adjudicado hasta los 6.609 millones de euros, frente al máximo previsto inicialmente de 4.500 millones.

El respaldo de la demanda, y del contexto, ha desinflado de nuevo el coste de emisión: del 6,97% al 5,40% en el diez años.

Los analistas relativizaron un tanto el "impresionante" resultado de la subasta inaugural de 2012 debido a la coincidencia en los plazos de los títulos ofertados con los préstamos de la barra libre de liquidez otorgada por el BCE.

El mayor reto, advertían, era la colocación de hoy, de bonos a mayor plazo, con vencimientos en octubre de 2016, en julio de 2019 y en enero de 2022.

El Tesoro no solo ha superado esta reválida. Al final ha colocado un total de 6.609 millones de euros, muy por encima de sus objetivos previos: entre 3.500 y 4.500 millones.

lunes 16 de enero de 2012

"Planes de contingencia para la desintegración de la moneda única"

Londres prepara un 'corralito' y lo vincula a la recesión anunciada por De Guindos
Martes 27 de diciembre

Alfredo R. Mendizabal.- Argentina y el Reino Unido están irremediablemente separados por el Atlántico, por las Malvinas y por el musical Evita de Andrew Lloyd Webber y Tim Rice, con el hiriente 'no llores por mí' que canturreaban marcialmente los soldados al embarcar para la guerra distinta y distante de 1982. Pero ambos países pueden ahora verse emocionalmente unidos por el destino, por los avatares de las divisas y por el corralito. Este acercamiento virtual surge de otro de los planes de contingencia que preparan las autoridades de Londres por si se rompe el euro. Como si fuera un juego inofensivo, o con toda la mala idea del mundo para asustar a propios y que les pique a extraños, se ha vuelto a producir una desorbitada filtración periodística. Su destinatario, como en algunas ocasiones anteriores, es The Daily Telegraph. El diario, además, vincula como quien no quiere la cosa esos planes a las declaraciones de Luis de Guindos con el anuncio de la próxima recesión en España.

Si hace unos días 'fuentes oficiales' destaparon a The Sunday Times los preparativos para una evacuación por tierra, mar y aire de británicos residentes en España y Portugal en caso de que el euro se rompiera y quebraran bancos españoles, este martes se mete miedo con el 'corralito'. Es lo que revela nada menos que Philip Aldrick, redactor jefe de Economía del Telegraph: 'El Gobierno está considerando planes para restringir el flujo de dinero hacia y desde Gran Bretaña para proteger la economía en caso de una completa ruptura del euro'. Más detalles: 'El Tesoro está trabajando en planes de contingencia para la desintegración de la moneda única que incluyen el control de capitales'. Luego parece querer tranquilizar un tanto a los lectores y agrega: 'Los preparativos se están llevando a cabo sólo como un escenario de ponerse en lo peor y se ejecutarían en combinación con similares controles de capital en Europa, impuestos para reducir el impacto económico de una ruptura y para facilitar la transición a las nuevas divisas'.

Dicho de otro modo, que los estrategas británicos visualizan ese 'peor de los casos' como la concatenación de acontecimiento tras la salida de un solo país del euro: los inversores en ese país y en otros también 'vulnerables' tratarían de proteger su patrimonio y buscarían refugio para su dinero en países como el Reino Unido, pero esa fuga de capitales inundaría Gran Bretaña y haría subir por las nubes la cotización de la libra, con lo que el plan de recuperación del Gobierno Cameron se vendría abajo. Se hundirían sus exportaciones. En este sentido, Aldrick recuerda que hace unos meses Suiza fijó una paridad con el euro para amortiguar los vaivenes de la moneda única.

Pero el Telegraph aprovecha las declaraciones del ministro español de Economía para vincular el anuncio de la recesión con esos planes del Tesoro británico, aunque no tengan mucho ni poco que ver: 'Los planes se conocieron mientras el nuevo ministro español de Economía, Luis de Guindos, advertía de que la economía de su país iba camino de crecimiento negativo en el último trimestre' del año. También cuenta que De Guindos alertó de que 'no van a ser fáciles' los dos próximos trimestres, aunque algo se ha perdido en la traducción y sólo se refiere a 'dos meses'. Y para darle mayor verosimilitud a la información, cita sin mencionar al Sunday Times la exclusiva de este periódico hace una semana sobre la evacuación de ciudadanos británicos de España y Portugal y su repatriación con barcos, aviones y trenes.

Philip Aldrick incorpora también a su texto la exposición que tienen los bancos británicos en España, Grecia, Irlanda, Italia y Portugal: calcula unos 170.000 millones de libras esterlinas en total, incluyendo los bonos soberanos y créditos a particulares, empresas y bancos 'rivales'. Una ruptura del euro y lo que conllevaría sería un desastre para el Barclays y el RBS, por ejemplo, y hundiría el crecimiento británico, que caería un punto del PIB, según estimaciones del sector.

Aquí, Luis de Guindos manda también netamente en los medios este martes por primera vez. Habrá más, pero el estreno para anunciar la vuelta a la recesión se ha ganado titulares en casa y en el resto de la prensa internacional.

(...)

lunes 9 de enero de 2012

Únicamente España ha sido rentable

El BCE invirtió en bonos españoles una quinta parte del total de su compra
La institución sólo obtiene rentabilidad con la adquisición de deuda española, frente a las pérdidas en Italia, Grecia y Portugal
EP / FRANCFORT (ALEMANIA)
Día 09/01/2012 - 19.27h

El Banco Central Europeo (BCE) ha invertido desde el pasado mes de agosto un total de 46.000 millones de euros en la adquisición de deuda pública española en los mercados secundarios, una cifra que representa alrededor de la quinta parte de los 218.000 millones de euros destinados al finalizar 2011 a la compra de bonos soberanos de la eurozona a través del programa de compra de valores (SMP) puesto en marcha por la entidad en mayo de 2010, según las estimaciones realizadas por Barclays.

En un informe dedicado a este controvertido programa del BCE, que se ha cobrado hasta la fecha la dimisión de los consejeros alemanes Axel Weber y Jurgen Stark, Barclays trata de arrojar luz sobre las compras del banco central, para lo que aplica la premisa de que el BCE lleva a cabo sus adquisiciones en proporción al tamaño de los mercados de deuda de los respectivos países.

Así, la entidad británica calcula que el BCE ha adquirido desde el lanzamiento del programa y hasta finales de 2011 un total de 46.000 millones en bonos españoles (22%), 90.000 millones de euros en deuda italiana (43%), 36.000 millones en deuda griega (17%), 20.000 millones en bonos portugueses (10%) y 19.000 millones en deuda irlandesa (9%).

De hecho, los analistas de Barclays señalan que en una primera fase de aplicación de este programa, que abarcaría desde su lanzamiento en mayo de 2010 hasta principios de 2011, el BCE adquirió deuda de Grecia, Irlanda y Portugal en una proporción de 50%, 25% y 25%, respectivamente. Posteriormente, a partir de agosto de 2011, la institución decidió reactivar dicho programa para adquirir deuda de Italia y España, en una proporción que Barclays cifra respectivamente en un 66% y un 33%.

A lo largo de 2011, el Tesoro Público español emitió deuda por un importe total de 156.000 millones de euros en términos absolutos, de los que 66.000 millones de euros correspondieron a emisiones de deuda realizadas entre agosto y diciembre de 2011, según los datos del organismo consultados por Europa Press.

Pérdidas en todas las carteras de deuda, salvo España

Por otro lado, el informe de Barclays destaca que, de aplicar una valoración de mercado ('mark to market') a la deuda pública de estos países adquirida por el BCE, la entidad presididad por Mario Draghi registraría pérdidas agregadas de más de 30.000 millones de euros, principalmente por su exposición a deuda griega. En concreto, la exposición a deuda del país heleno reportaría al BCE pérdidas de entre 20.000 y 25.000 millones, mientras que en el caso de los bonos portugueses podrías llegar a 5.000 millones y a 3.000 millones en el de la deuda italiana, mientras que en el caso de los bonos irlandeses las pérdidas ascenderían a 1.000 millones de euros.

Por contra, en el caso de la deuda española, la institución obtendría una rentabilidad de unos 1.000 millones. En este sentido, el informe de Barclays revela que la mayor proporción de estas hipotéticas pérdidas, hasta un 80% del total, correspondería a deuda comprada entre mayo y junio de 2010. De hecho, los analistas destacan que esta circunstancia, frente a las pérdidas relativamente pequeñas correspondientes a la segunda fase, incluso a pesar de que el montante invertido en este periodo haya sido mayor, facilita la actividad del programa a la hora de prestar apoyo al mercado.



Estimaciones de Barclays
El BCE ha ganado 1.000 millones con la compra de deuda española
La entidad perdería unos 30.000 millones por su exposición a deuda periférica, salvo en el caso de España, que le reportaría ganancias.
09 ENE 2012 | Agencias

Artículo extraído de www.elpais.com

Mis ahorros tienen miedo al 'corralito'
El temor a una restricción de fondos como la de Argentina o a la vuelta a la peseta cala en el pequeño ahorrador - No ha habido fuga masiva de depósitos salvo en las entidades rescatadas
RAMÓN MUÑOZ - 09/12/2011

Puede que el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) no lo incluya en los informes que periódicamente realiza para conocer las preocupaciones de los españoles. Pero el paro no es el único asunto que causa desasosiego. Hay otro temor, larvado e incipiente, que empieza a incrustarse en la imaginería popular: el recelo a que los ahorros no estén seguros. Cuando se cumplen 10 años del corralito, la medida por la que millones de argentinos vieron bloqueadas sus cuentas corrientes de la noche a la mañana, el fantasma de un corralito nacional en forma de restricciones a la libre disposición de fondos o, lo que sería aún mucho peor, el fin del euro como divisa y la conversión de los depósitos a la nueva moneda nacional (pesetas) -lo que en Argentina se llamó el corralón- empieza a considerarse como algo más que un ejercicio teórico de ficción para economistas.

Como dice el tópico, el debate está ya en la calle. Y también en las sucursales de los bancos. Los ahorradores son temerosos por definición, pero esa prevención es aún mayor cuánto más modestas son sus economías. Basta echar un vistazo a los foros de Internet, para comprobar que la pregunta "¿qué hago con mi dinero?" tiene cada vez más seguidores. Las respuestas sobre cómo poner a buen resguardo los ahorros ante una catástrofe financiera general son variopintas: contratar una cuenta en divisas (dólares, libras, yenes); abrir una cuenta en un país más solvente que formara parte de un núcleo duro en caso de ruptura del euro (Alemania, Francia u Holanda, por citar los más cercanos); llevar el dinero fuera de la UE (Suiza, Estados Unidos...), depositar el dinero en metálico en una caja de seguridad o invertir en oro. Hay más. Y ninguna infalible.

Las probabilidades de que fenómenos como el corralito o la vuelta a la peseta se reproduzcan en Europa o en España son escasas. Pero no nulas. El primer cortafuego para impedirlo lo han puesto los líderes europeos que se han reunido desde ayer en Bruselas y que previsiblemente hoy alumbraran un acuerdo para dar estabilidad al euro, atajar la crisis de la deuda e inyectar liquidez al sistema financiero.

Ahora bien, los pesimistas también tienen sus razones para desconfiar. La primera es que los acuerdos de las anteriores cumbres de julio o finales de octubre pasado se han incumplido. Y la credibilidad de los que las debían poner en práctica no es muy alta: son los mismos que negaron que Grecia fuera a quebrar; o que Portugal e Irlanda debieran ser rescatadas o que el euro estaba a salvo de cualquier eventualidad. El supervisor bancario europeo (EBA) confirmó ayer que la española es la banca europea, tras la griega, que más capital adicional necesita (26.170 millones) para alcanzar los nuevos mínimos exigidos para garantizar su solvencia.

El ejemplo griego tampoco empuja al optimismo. Desde enero de 2010 se ha reducido en casi un 25% el total de los depósitos en los bancos (el mismo nivel al que cayeron en Argentina en los ocho meses antes de decretarse el corralito). Solo entre septiembre y octubre pasados se retiraron 14.000 millones de euros. Es significativo que al inicio de la crisis eran las grandes fortunas y las corporaciones las que movían los fondos. Pero el éxodo de capitales afecta ya de pleno a las clases medias y no es raro ver a clientes que acuden a su sucursal a sacar cantidades de entre 100.000 y 500.000 euros solo para guardarlo debajo del colchón. En Italia, una de las primeras medidas del Gobierno de Mario Monti ha sido prohibir las transacciones en efectivo superiores a 1.000 euros para fiscalizar así los movimientos de dinero en su territorio.

En España, no ha habido fuga masiva de depósitos aunque sí un descenso considerable en los últimos meses. Desde el máximo alcanzado en marzo de este año (1.425.834 millones de euros), hogares y empresas han retirado depósitos por valor de 33.197 millones en los últimos seis meses, aunque todos los expertos apuntan como causa principal de esa retirada la mayor rentabilidad que ofrecen otros productos como la deuda pública.

Lo que sí ha existido son momentos puntuales de pánico bancario en entidades que luego tuvieron que ser rescatadas. Caja Mediterráneo (CAM) ha sufrido la retirada de más de 5.000 millones desde que en febrero se desencadenara la crisis y su fallida fusión con otras cajas. Solo la inyección de fondos del Banco de España ha evitado que la entidad deje de operar. Anteriormente, en Caja Castilla-La Mancha (CCM) la fuga mensual de depósitos llegó a alcanzar los 500 millones, lo que motivó también su intervención.

A falta de datos oficiales, el último estudio de Merco sobre reputación de entidades financieras de 2010 refleja que solo un tercio de los españoles ven con optimismo la recuperación del sector financiero y que el 13% ha hecho algún movimiento entre entidades ante la falta de seguridad o una posible quiebra. Justo Villafañe, director de Merco, recalca que "la solvencia es el aspecto que más valora ahora la población bancarizada".

Más alarmante es la encuesta de la agencia financiera Bloomberg entre 1.100 de sus clientes corporativos (bancos de inversión, fondos, multinacionales y prensa especializada) realizada esta misma semana. Un 40% de los encuestados creen "probable" una quiebra de España por la incapacidad de pagar la deuda soberana. Curiosamente, ven mucho más riesgo en el mercado español que en países como Argentina o Irlanda. Tampoco se fían del euro. El 57% de los mismos afirman que reducirán su exposición a la divisa europea.

Otro signo de esa aprensión hacia los bancos, es la demanda de cajas de seguridad, para la que las entidades tienen lista de espera. José María Mollinedo, secretario general de los técnicos de Hacienda (Gestha), atribuye este fenómeno no solo al miedo al corralito, sino a la acumulación de joyas y al ocultamiento al fisco de dinero negro. Hacienda se está planteando pedir un registro oficial para identificar a todos los poseedores de estas cajas -unos 20.000 en toda España-, aunque no podrá conocer el contenido de las mismas.

En teoría, los pequeños ahorradores no deberían temblar porque el fondo de garantía de depósitos les garantiza la recuperación de 100.000 euros en caso de que una entidad no pueda hacer frente a sus obligaciones. Ahora bien, en una situación de pánico bancario general como el que se produjo en Argentina o, más lejanamente en el tiempo, en Estados Unidos durante la Gran Depresión del 29, esa garantía se quedaría en papel mojado. Baste señalar que la actual dotación del fondo es 6.593 millones de euros (dato de octubre), que no alcanza ni siquiera al 0,5% del total de fondos que los españoles han depositado en los bancos.

"En caso de una caída masiva de entidades financieras, que no esperamos, sería una situación muy grave y el fondo no resultaría suficiente por lo que en esa situación especial habría que buscar mecanismos complementarios", apunta Santiago Pérez, de la Asociación de Bancos, Cajas y Seguros ( Adicae), que añade que proliferan cada vez más las consultas sobre la solvencia de determinadas entidades y los instrumentos de garantía, "sobre todo por las entidades que han sido intervenidas".

Además, el fondo no garantiza todos los productos financieros. Como, por ejemplo, las participaciones preferentes, unas emisiones que los directores de bancos y, sobre todo, de cajas colocaron entre pequeños ahorradores entre 2008 y 2010 como si se tratara de depósitos a plazo fijo cuando, en realidad, no garantizan ni la devolución del capital, al estar vinculadas a los resultados y al criterio de la entidad. Las quejas de los suscriptores que no pueden recuperar su dinero se han multiplicado. La Adicae ya ha calificado de "corralito" la situación de miles de ahorradores modestos que no pueden disponer de los 12.000 millones que se colocaron en estos productos con "información falsa".

Con todo, el bloqueo de depósitos o la restricción para disponer de fondos sería una broma infantil comparada con el efecto devastador que tendría la desaparición del euro y la conversión obligatoria de nuestros ahorros a pesetas (o a la nueva divisa nacional que se designara). Eso es exactamente lo que lo ocurrió en Argentina. El corralito, decretado el 3 de diciembre de 2001, impedía que los depositantes sacaran más de 250 dólares por semana, pero sus ahorros seguían estando allí. Un año después, llegó el corralón, con la derogación de la convertibilidad automática entre peso y dólar (relación 1 a 1), lo que produjo una devaluación de la moneda nacional y el empobrecimiento general de los ahorradores.

Si se reprodujera ese escenario en España, que casi todos coinciden en calificar como remoto -pero, insisto, no imposible-, los depósitos y las deudas pasarían a denominarse automáticamente en pesetas pero con una pérdida general de valor. Los últimos informes de UBS y Citigroup estiman que una reintroducción del dracma, la peseta o la lira conllevarían una devaluación de entre el 40% y el 60%, es decir, que de golpe los depositantes perderían en torno la mitad de sus ahorros.

Las diferencias entre la situación argentina de hace una década y la de la eurozona ahora son abismales, empezando por el tamaño de su economía o la capacidad de reacción del Banco Central Europeo. Pero también hay algunas similitudes preocupantes: Argentina se asfixió cuando el FMI se negó a seguir prestando fondos, justamente lo que le ha ocurrido a Grecia y lo que le pasaría a Italia o Portugal si el BCE les dejara de prestar apoyo; los duros ajustes que imponía el FMI a Argentina aceleraron la recesión y la imposibilidad de refinanciar su deuda, que es lo que le está sucediendo a Grecia y lo que le puede ocurrir a Italia o España cuando se apliquen medidas de recorte similares; el Gobierno argentino negó hasta la saciedad que fuera a acabar con la paridad dólar-peso, como los Ejecutivos comunitarios han negado hasta hace unos días que el euro estuviera en peligro.

Guillermo Ambrogi, presidente de la Cámara Española de Comercio de Argentina, ve ciertos paralelismos entre la UE con el país sudamericano del corralito: "Hay tres datos ineludibles: un serio proceso recesivo, una deuda pública y privada muy alta en comparación con el PIB de cada país miembro y, finalmente, una política monetaria que tiende a preservar el valor de la moneda sobre el crecimiento de la economía". No obstante, no le parece ni "razonable ni necesario" que se declare el corralón en algún país porque el BCE tiene otros instrumentos a su alcance, como la emisión de euros.

La desconfianza hacia el euro no solo viene de las firmas de inversión. Los grupos de rock Metallica y Red Hot Chilli Peppers han adelantado su gira europea ante el temor de que el euro desparezca y sus emolumentos se paguen en monedas devaluadas. Y ambos grupos tienen previsto pasar por España.

"¿Es posible un corralito en España? Esta pregunta me la han hecho varias veces en los últimos meses. Mi respuesta ha sido siempre: no", señala en su blog Antonio Argandoña, profesor del IESE. "Y sigo pensando que es la respuesta correcta si lo que me preguntan es si es previsible una crisis financiera interna tan grave como la de Argentina en 2001, cuando la gente no podía retirar su dinero de los bancos y todo el sistema financiero se quedó bloqueado. Pero si la pregunta es si puede ocurrir, es decir, si no es física o metafísicamente imposible, la respuesta es, desde luego, que sí".


Refugios para mantener el dinero a salvo

Fuera del circuito normal de los bancos españoles, no hay ninguna fórmula mágica para poner a resguardo el dinero ante futuras crisis del euro o medidas drásticas como el corralito. Y todas ellas tienen gastos y riesgos añadidos. Con todo, estas son algunas recetas:

- Abrir una cuenta corriente en divisas. Es la más sencilla. Se puede solicitar casi en cualquier entidad. Solo hay que elegir la moneda distinta del euro (dólares, yenes, libras esterlinas son las más usuales) y cuidarse de las comisiones. El riesgo es que el euro sobreviva, haya que deshacer posiciones y se pierda por comisiones y por diferencias de cambio. Además, en caso de colapso, el Gobierno podría legislar para convertir obligatoriamente esa cuenta a pesetas.

- Abrir una cuenta en un país más seguro de la eurozona. Exige en la mayor parte de los casos desplazarse físicamente al país (solo después se puede operar por Internet), el idioma (siempre habrá sucursales que atiendan en inglés) y se pide certificado de empadronamiento, aunque en algunas entidades son bastante comprensivos con la falta de documentación. Si se abre como no residente hay que tener en cuenta la tributación por los rendimientos que reclamará Hacienda. El peligro es que en caso de ruptura de la Eurozona los países podrían acordar entre sí restricciones para impedir la fuga de capitales hacia los Estados que permanecieran con la moneda fuerte.

- Abrir una cuenta en Suiza. Aunque parezca extraño, abrir una cuenta en el país helvético puede resultar más sencillo que hacerlo en un país de la UE. Eso sí, el viaje es obligatorio porque la apertura debe ser presencial. El otro gran inconveniente es que el mantenimiento de la cuenta es muy caro, alrededor de 40 euros al mes para la más sencilla (las tarjetas de crédito aparte). Generalmente piden un saldo mínimo de entre 10.000 y 50.000 francos suizos (entre 8.100 y 40.300 euros).

- Bajo el colchón o en cajas de seguridad. El dinero en efectivo no reporta intereses, así que la inflación se come parte de los ahorros. Los bancos ponen dificultades para alquilar cajas de seguridad y su alquiler oscila entre 100 y 600 euros anuales. Además, el Gobierno, como ha hecho el italiano, puede dictar normas restringiendo las operaciones en efectivo, u obligando a un registro de cajas de seguridad. Y no hay que despreciar la habilidad de los cacos para reventar puertas y cajas, por lo que habría que añadir el coste del seguro.

- Invertir en oro. El oro es un valor seguro porque a diferencia de los bancos nunca quiebra. Por eso, en los últimos años ha sido un refugio ejemplar. Paradójicamente esa es la causa de su mayor riesgo. La fuerte subida de la cotización -en los últimos 10 años ha multiplicado por siete su valor y solo en lo que va de 2011 se ha revalorizado un 23%- puede derivar en que la burbuja se pinche y sufra una fuerte depreciación.

viernes 6 de enero de 2012

Desde Argentina

¿Corralito español? Por la crisis, el Gobierno de Rajoy limitará ciertas transacciones en efectivo
La medida impulsada busca intensificar la lucha contra el fraude fiscal y recaudar u$s10.200 millones durante el año y reducir el déficit fiscal
Buenos Aires, 5 de enero de 2012

El gobierno español reforzará la lucha contra el fraude fiscal, con lo que espera recaudar u$s10.200 millones en 2012, dentro del objetivo de reducir el déficit público del 8% al 4,4% del PBI a finales de este año.

La vicepresidente y portavoz del Ejecutivo, Soraya Saénz de Santamaría, así lo anunció al informar de las decisiones adoptadas este jueves por el Consejo de Ministros, en el que también se acordó estudiar medidas para hacer aflorar la economía sumergida, informó Infobae.com.

Agregó que el Ministerio de Hacienda estudia también implantar la limitación del pago en efectivo para determinadas transacciones -siguiendo el ejemplo de Francia e Italia-, y que se potenciará "la autorregulación voluntaria" de errores en la declaración de la renta.

Entre las directrices para elaborar un plan de control del fraude fiscal, indicó que se intensificará "la comprobación en la fase recaudatoria" y la coordinación con los sistemas fiscales de las comunidades autónomas.

Asimismo, se utilizará la información facilitada por países que salieron de las listas de paraísos fiscales, como Andorra, Panamá, Bahamas y las Antillas Holandesas.

La vicepresidente confirmó, por otra parte, el temor que ya había adelantado el gobierno de Mariano Rajoy de que el sistema de la Seguridad Social cerró el año 2011 con déficit, en concreto un 0,06% del PBI, debido al gran aumento del desempleo y la caída de los cotizantes.

Dicho déficit asciende a u$s854 millones, sostuvo Sáenz de Santamaría, que, a pesar de calificar la situación de "preocupante" garantizó que "se pagarán las pensiones" de jubilación.

Por todo ello, la "número 2" del gobierno conservador de Mariano Rajoy insistió en que España necesita "medidas extraordinarias" para hacer frente a una "situación extraordinaria".

Las nuevas directrices se suman a los recortes y al aumento de impuestos anunciados la semana pasada por el gobierno del Partido Popular, que aseguró haberse encontrado a final de 2011 con un déficit del 8% del PBI frente al 6% que le había comunicado el anterior ejecutivo socialista.




"Corralito" a la española: restringirán el uso de efectivo
La vicepresidenta dijo que se limitará el uso de billetes y se incentivarán las transacciones electrónicas y con tarjetas, para combatir la evasión y la economía en negro.
viernes, 06 de enero de 2012

El Gobierno español anunció ayer un nuevo plan anticrisis, que contempla medidas para achicar aún más la estructura del conjunto del Estado y una ofensiva contra el fraude fiscal, con la que se busca recaudar más de 8.000 millones de euros durante este año.

Como parte del endurecimiento de la lucha contra la evasión, el Ejecutivo limitará el pago con dinero en efectivo en determinadas transacciones, medida que ya aplican países como Francia y Alemania, dijo la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría.

Este plan busca hacer aflorar 8.171,7 millones de euros de la economía sumergida o "negra" de España, como parte del objetivo de hacer frente a la presión de los mercados.

La funcionaria destacó también que será de gran importancia la información que puedan aportar países que han dejado de ser paraísos fiscales como Andorra, Bahamas y las Antillas Francesas.

No obstante, la prioridad del nuevo gobierno sigue siendo achicar la estructura y el gasto del Estado para poder cumplir con los objetivos de déficit fiscal comprometidos con la Unión Europea (UE), que ya no se cumplirán para 2011.

Los datos oficiales indican que el año pasado cerrará con un 8% de déficit sobre el PBI, dos puntos más del 6% estipulado, en tanto que para 2012 el objetivo es reducir el déficit al 4,4%.

La semana pasada el Ejecutivo anunció un primer gran recorte del gasto público de 8.900 millones de euros, así como un aumento de la recaudación impositiva de 6.300 millones en base a la subida del IRPF (Impuesto a las Personas Físicas, equivalente a Ganancias) y del IBI (Impuesto sobre Bienes Inmuebles). Ahora, Sáenz de Santamaría instó a las administraciones públicas, especialmente a las comunidades autónomas, a que "adelgacen al máximo" su estructura porque "la responsabilidad es de todos".

En ese sentido, la vicepresidenta informó que el Gobierno convocó para este mes al Consejo de Política Fiscal y Financiera, que integra junto con los gobiernos autónomos, para examinar la situación de las empresas públicas estatales cuya dimensión busca reducir.

El mencionado Consejo revisará un informe aprobado en 2010, cuyo objetivo era eliminar 515 entidades públicas y altos cargos, ya que hasta el momento sólo se han suprimido un total de 69, equivalentes al 13% del total.

Otro estudio de Hacienda analizado ayer cifra en 4.000 los organismos, fundaciones y consorcios públicos que serán sometidos al "tijeretazo".

En el marco del Consejo de Política Fiscal y Financiera, Rajoy presentará una ley que establecerá los "techos de gasto, de endeudamiento y cumplimiento de déficit de las comunidades autónomas", sostuvo Sáenz de Santamaría.

Al grave panorama que afronta España, con un desempleo de casi 5 millones de personas, el 21,5% de la población activa, y pronósticos de recesión, se sumó ayer un nuevo dato negativo. El gobierno reveló que el sistema de Seguridad Social -uno de los pilares del Estado de Bienestar- cerró 2011 con un déficit de 668 millones de euros, 0,06% del PIB, frente a la previsión del gobierno socialista de un superávit del 0,4%.

Por otra parte, el gobierno anunció que pedirá al Banco de España "por carta" que se pronuncie sobre la adecuación de las retribuciones de los directivos y altos cargos de entidades financieras que han sido intervenidas, debido al rechazo social que generó este tema entre los ciudadanos.




El euro sigue cayendo respecto al dólar y el yen
viernes, 06 de enero de 2012

El euro marcó ayer un mínimo en 16 meses ante la divisa estadounidense al caer por debajo de 1,28 dólares en medio de temores persistentes sobre la crisis de la deuda en la Eurozona.

Hacia el cierre de la jornada bursátil europea, el euro tocó los 1,2777 dólares, su mínimo desde el 13 de setiembre de 2010, antes de repuntar ligeramente aunque sin superar el umbral de 1,28 dólares. Unas horas antes, la moneda única europea había caído también hasta los 98,48 yenes, una cotización inédita desde setiembre de 2000.

"La presión sobre el euro es constante después de unos datos de empleo en Estados Unidos mejores de lo previsto", declaró Ian O'Sullivan, analista de Spread Company. "Los temores sobre la crisis de la deuda simplemente no desaparecen e incluso se están intensificando", agregó advirtiendo como otros expertos que 1,25 dólares era ahora una cotización realista.

Las nuevas solicitudes de subsidios por desempleo bajaron más de lo que preveían los analistas en la última semana de 2011 en Estados Unidos, según cifras divulgadas ayer por el departamento de Trabajo.

Otro analista, Nick Stamenkovic, de RIA Capital Markets, estimó que "los inversores están crecientemente nerviosos ante la posibilidad de que el frágil sector bancario en España provoque la necesidad de un apoyo externo, que pasaría factura a la moneda única".

El ministro español de Economía, Luis de Guindos, afirmó en una entrevista publicada ayer en el diario Financial Times que la banca española necesita 50.000 millones de euros (65.000 millones de dólares) de provisiones adicionales para reforzar su estabilidad.

"Teniendo en cuenta las valoraciones que se han dado en casos como el de Irlanda, como máximo se necesitaría realizar 50.000 millones de euros de provisiones adicionales", declaró el ministro, quien consideró que en la "gran mayoría de los casos, los bancos pueden realizarlas por sí mismos, gracias a sus beneficios".

"Las inquietudes sobre las deudas soberanas europeas nunca están demasiado lejos", y una emisión de obligaciones este jueves en Francia tampoco logró tranquilizar a los inversores", explicó Kathleen Brooks, de Forex.com.

Francia, segunda economía de la Eurozona, cumplió su objetivo de captar 7.963 millones de euros con emisiones de obligaciones con vencimientos en 2021, 2023, 2035 y 2041, pero con menos demanda que en la última operación similar.

"Francia enfrenta los mismos problemas que los llamados países periféricos de la Eurozona, ya que tiene una deuda excesiva en un contexto de desaceleración de la economía. Su ?triple A' (la máxima calificación crediticia) es severamente cuestionada por las agencias de calificación" financiera, comentó por su parte Simon Denham, de Capital Spreads.

El euro perdió un 3% ante el dólar en 2011 debido a los temores de que la crisis de la Eurozona, que ya obligó a rescatar a Grecia, Irlanda y Portugal, se extienda a economías más importantes como Italia o España.

En las últimas semanas también retrocedió contra la otra moneda considerada refugio, el yen.

La tendencia se reanudó esta semana después del récord absoluto de ingresos de los bancos de la Eurozona en el Banco Central Europeo (BCE), hasta un total de 453.180 millones de euros, según cifras oficiales.

Con una tasa de interés de 0,25%, estos enormes depósitos en el BCE ponen en evidencia un disfuncionamiento del mercado de préstamo interbancario.

Ya tenemos el 'corralito'

Francia veta el pago de salarios en efectivo si superan los 1.500 euros
Esperanza Suárez
París / corresponsal 06 de enero de 2012

La última modificación del reglamento monetario, de julio del año pasado, fija el límite para el pago en efectivo en 3.000 euros si se trata de particulares o compañías francesas y en 15.000 euros si el domicilio fiscal está en el extranjero. Cualquier transacción que supere esas cifras deberá hacerse a través de una entidad bancaria. El Código Penal francés recoge desde diciembre la multa que deberán abonar quien paga y quien cobra en efectivo por encima del límite legal. Se sancionará en función de la gravedad de la infracción, pero nunca por un importe superior al 5 % de las sumas abonadas ilegalmente. La ley autoriza el pago de salarios en efectivo si su cuantía no supera los 1.500 euros mensuales y prohíbe el envío de dinero por correo salvo que sea certificado.

Hay dos excepciones. La primera exime de límites a la hora de pagar en efectivo a aquellos que no tengan cuenta bancaria. La segunda afecta a la propia estructura del Estado: Gobierno y Administraciones se reservan el derecho a pagar sus deudas como decidan.




Pagar en metálico tendrá su límite
El Gobierno establecerá un tope para las transacciones en efectivo para luchar contra el fraude fiscal: los técnicos de Hacienda reclaman que se fije un máximo de 1.000 euros
Natalia Bore
MADRID / LA VOZ 06 de enero de 2012

El Ejecutivo del PP estudia la posibilidad de establecer un límite al uso del efectivo en determinados pagos como modo de estrechar el cerco sobre el fraude fiscal. Así lo anunció ayer la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, al dar cuenta de las directrices que marcarán el plan general de control tributario este año. No cifró la cuantía en la que podría establecerse el límite para el pago en metálico. Curiosamente, Alfredo Pérez Rubalcaba lo fijó en 3.000 euros el pasado noviembre, e incluyó la medida en el programa del PSOE.

Sáenz de Santamaría explicó que actuaciones similares ya las han puesto en marcha Francia e Italia y que controlar el uso «abusivo» de los pagos en efectivo -especialmente los realizados con billetes grandes- mejorará la lucha contra la economía sumergida y el dinero negro, además de ser una forma «muy clarificadora» de detectar dónde se están produciendo las grandes bolsas de fraude.

Proponen 1.000 euros de tope

Como ya hicieron ante la propuesta electoral socialista, los técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) respaldaron ayer la idoneidad de la medida anunciada por la vicepresidenta y fueron más allá. Entienden que 1.000 euros es el «importe óptimo» en el que debería fijarse el límite. El colectivo estima que de este modo el fisco podría obtener una recaudación adicional de 26.200 millones de euros anuales, de los que solo 1.526 millones aflorarían en Galicia, donde Gestha calcula que la tasa de economía sumergida estaba en el 2009 en el 26,3?% del PIB; son tres puntos por encima de la media nacional.

La número dos de Rajoy avanzó también que el Ministerio de Hacienda espera recaudar en este ejercicio 8.171 millones de euros dentro del plan de lucha contra el fraude, lo que supone un incremento superior al 8?% respecto al objetivo de recaudación fijado el 2011, señalado en 7.527 millones. Sin embargo, el 12 de diciembre, en su última comparecencia pública, la exvicepresidenta económica, Elena Salgado, cifró en 10.400 millones -cuantía récord, por segundo año consecutivo- la recaudación del plan contra el fraude para el ejercicio 2011.

Menor recaudación

De este modo, la previsión del Gobierno sería recaudar más de 2.200 millones menos, es decir un 20?% menos, de confirmarse finalmente la cuantía avanzada por Salgado. A este respecto, el Ejecutivo no aclaró la caída que recogen sus cifras, aunque fuentes oficiales apuntaron que las estimaciones se habían hecho sobre los objetivos y no sobre datos cerrados del ejercicio, aún no disponibles.

En todo caso, el plan de prevención del fraude que ultima Hacienda operará en tres ámbitos, intensificando la lucha contra los incumplimientos tributarios y mejorando el control del fraude en su fase recaudatoria y en la colaboración con las Administraciones tributarias autonómicas.

Entre otras medidas, se trata de «facilitar» a los contribuyentes el cumplimiento de sus obligaciones tributarias, «fomentar» la regularización voluntaria por parte de quienes tengan «algún tipo de error u omisión» en su declaración -según palabras de Sáenz de Santamaría- antes de iniciar procedimientos sancionadores. Gestha manifestó su preocupación por que esta medida acabe por convertirse en «una amnistía fiscal encubierta» para los defraudadores al no incluir multas.

Otra área en la que el fisco pondrá el foco es el control sobre sectores más ligados a la economía sumergida, aunque no los detalló, que se investigarán a través de datos como el consumo eléctrico o el uso de terminales de tarjetas de crédito.




El tope de 1.000 euros desata protestas en Italia, un país reacio a las tarjetas
María Signo
Roma / corresponsal 06 de enero de 2012

Una de las normas del plan de ajuste que presentó en diciembre el presidente del Gobierno italiano, Mario Monti, se refiere a los pagos en efectivo, que se limitan a 1.000 euros. Es una de las medidas para luchar contra el fraude fiscal. Por encima de esta cantidad solo se podrá pagar con cheque, transferencia bancaria o tarjeta de crédito y está prevista una sanción administrativa que varía entre el 1 y el 40 % del importe transferido. En el ajuste económico de agosto, aún bajo el gobierno de Silvio Berlusconi, se había rebajado de 12.500 a 2.500 euros.

El nuevo límite está vigente desde enero y no han faltado las protestas, pues el uso en Italia de tarjetas de crédito y otras de pago es mucho menor que en otros países europeos. Las estadísticas hablan de que tan solo se utilizan 26 veces al año, cinco veces menos que en el Reino Unido. Para los italianos, el pago en efectivo no es solo una manera de escapar del control de Hacienda. Es también un hecho sociológico difícil de cambiar. Para muchos, el temor es que con el pago a través de tarjetas los comerciantes aumenten los precios para contrarrestar las comisiones que los bancos les exigen por el uso del dinero de plástico, que puede llegar hasta un 2 %.

No solo se abona en efectivo al mecánico o al fontanero. En Italia también son muchas las pequeñas empresas que aún pagan así a sus empleados, lo que permite que declaren entradas de dinero inferiores a las efectivas. También son muchos los funcionarios y jubilados que reciben en efectivo sus salarios y pensiones. A partir de marzo, solo será posible si son menos de 1.000 euros.

Un juzgado turco detiene a un exjefe del Estado Mayor acusado de golpismo

Ilker Basbug podría haber dirigido iniciativas para crear conflictos sociales, sembrar miedo en el país y cometer atentados.
Efe, 06 de enero de 2012

Un juzgado de Estambul ha detenido la pasada madrugada al ex jefe del Estado Mayor Ilker Basbug, bajo la acusación de formar y dirigir una organización terrorista con el objetivo de derrocar el gobierno.

La decisión del juez llegó pasada la medianoche y el general retirado fue trasladado a la prisión de Silivri en la madrugada del viernes, informa la emisora NTV.

Durante toda la tarde del jueves, Basbug había sido interrogado en la Fiscalía en un proceso que duró siete horas y media, antes de ser llevado ante el Juzgado Penal 12 de Estambul.

Basbug, que fue jefe del Estado Mayor de agosto de 2008 hasta agosto de 2010, es el primer militar de este rango detenido en la Historia de Turquía.

La Fiscalía le acusa de ordenar la creación de páginas web con propaganda contra el gobierno, una iniciativa que se encuadra en las actividades de la red Ergenekon, una supuesta conspiración ultranacionalista con el de derrocar el gobierno dirigido por Recep Tayyip Erdogan y el partido AKP, islamista moderado.

Según señalaron en 2010 correos electrónicos anónimos del propio entorno militar, el Estado Mayor había establecido 42 páginas web con propaganda contra el gobierno y contra varias congregaciones religiosas, acusación que se integró en la investigación de Ergenekon.

Durante esta investigación se han arrestado a varios centenares de acusados, entre ellos académicos, abogados, periodistas y numerosos altos oficiales militares, incluidos generales y almirantes, aunque Basbug es el de mayor rango.

El abogado de Basbug reclamó que su cliente fuese juzgado en el Tribunal Supremo (que corresponde al Constitucional) y ha pedido el traslado de la causa.

También defendió la inocencia del general, y aseguró que «nadie, tampoco el fiscal, ha dicho que haya visto la firma de Basbug en los documentos» comprometedores, según NTV.

El propio Basbug rechazó todas las acusaciones y señaló que había sido nombrado en el cargo de jefe del Estado Mayor por el propio gobierno, cuyos servicios secretos debían disponer de suficientes datos cómo para impedir su nombramiento, si realmente fuera culpable.

Calificó de «tragicómica» la acusación de formar una organización terrorista, dirigida contra alguien con tanto poder como él, entonces comandante supremo de uno gran Ejército, con 700.000 soldados.

El Ejército turco, el segundo mayor de la OTAN, se ha considerado durante décadas como el garante de la Constitución laica del Estado y llevó a cabo tres golpes de Estado entre 1960 y 1980.

En 1997, la cúpula militar emitió un comunicado que forzó la dimisión del gobierno islamista de Necmettin Erbakan, en cuyo partido militaba también el actual primer ministro, Recep Tayyip Erdogan.

Pero a partir de 2007, el gobierno del AKP empezó una larga batalla jurídica contra la cúpula militar, hasta entonces considerada poco menos que un poder paralelo o incluso superior a los gobiernos electos.

Las acusaciones contra la supuesta red Ergenekon incluyen numerosas iniciativas para crear conflictos sociales, sembrar miedo e incluso cometer atentados

La supremacía militar sufrió un duro golpe en agosto de 2010, cuando la Judicatura decretó el ingreso en prisión de un centenar de altos cargos del Ejército, todos acusados de formar parte de Ergenekon.

Durante una semana, los militares estuvieron en situación de prófugos, al ocultarse en cuarteles militares, pero se entregaron tras un duro pulso entre el Ejército y la Fiscalía.

Las acusaciones contra la supuesta red Ergenekon incluyen numerosas iniciativas para crear conflictos sociales, sembrar miedo e incluso cometer atentados bajo una «bandera falsa» con el fin de desestabilizar la sociedad y derrocar el gobierno, un proceso en el que las páginas web con propaganda antigubernamental sólo serían un elemento más.

Ilker Basbug, sin embargo, señaló que fue él quien ordenó el cierre de estas páginas web y se quejó de que fuera arrestado en lugar de recibir el agradecimiento por haberlas cerrado.